Hayedos del Cordal del Carril

(43°03’36.51″ N 5°47’46.10″ O)

 

Dentro del concejo de Lena, entre la autopista del Huerna A-66 y la carretera nacional del puerto Pajares N-630, encontramos el cordal de Llanos de Somerón con los picos de Corullo (1319) y el del Carril (1314). Por el tramo que voy a ir hoy discurre la traza del gas, siendo una pista favorable para hacerla andando, en bicicleta, parte en coche.

 

Podemos acceder por varios puntos, en esta ocasión subí por el pueblo de Llanos de Somerón, una pista nueva que abrieron por la zona de la Mortera que te sube a la cumbre entre prados y cabañas, una zona llena de flora y fauna de la zona.

La flora que abunda a estas alturas, en general, son brezos, hayeros centenarios que han quedado divididos por la obra del conducto del gas. Obras que han ido modificando nuestro paisaje a lo largo y ancho del concejo.

Nuestros hayeros, aquí en Asturias conocidos como «Fayeros», son parajes idílicos, misteriosos, llenos de energía que te dan ánimo en cualquier momento. Nuestras fayas, antiguas, llenas de líquenes, vigilan el paso del tiempo, nos refrescan en días de calor, nos dan cobijo en días de lluvias… parajes limpios para perderse por dentro de sus bosques.

 

Sus copas llenas de vida nos recuerdan lo bello que es perderse por estos parajes mágicos, uno de los mejores refugios que puedo tener para recargar las pilas y poner un poco de freno al día a día.

 

 

 

Cobija aves, melandros (tejones), jabalíes, corzos, gatos monteses, ganado de la zona, insectos…. la diversidad es tan grande que preservar estos espacios debería ser educación para todos. Pocas cosas pueden terminar con un paisaje tan magnífico, la mano del hombre suele ser la que modifica estos escenarios.

 

Si damos el paseo por todo el cordal iremos viendo varios picos a derecha e izquierda, Parque Natural de las Ubiñas- La Mesa, Peña Rueda (2.151), Peña de la Portiella (1.497), Macizo de las Ubiñas (2.417), Vía la Carisa, el Bosque de Valgrande nos acecha al final del camino, una masa llena de hayas, robles albar, abedul y tejo que hace años ocupaba una superficie de más de 3000 hectáreas, también hoy quebrada por el ferrocarril, la traza del gas, la autopista, la nacional….. ganamos en infraestructura pero el precio es muy alto.

Pasea despacio, en silencio, no hagas mucho ruido y podrás descubrir que no estas solo, nunca, siempre nos observan, con miedo, más ellos a nosotros que nosotros a ellos.

 

Es fácil atravesar la pista y ver dormir tranquilamente un zorro «raposo» en alguno de su mayado, o que algún corzo te salte atravesando la pista, algún jabalí que esté «fozando» (haciendo hozaduras) en alguna campera, y con mucha, mucha suerte puedes ver algún lobo o algún oso por la zona.

 

 

Las aves también son muy comunes, zona de paso para la migración.

Podría estar poniendo imágenes todo el día, me enamora la montaña, me enamora mi concejo, os invito a hacer la ruta, pero prometerme que vais a respetar y amar la montaña, no arrojéis basura, no modifiquéis el paisaje, andar con cuidado, en silencio, ser respetuosos con el medio ambiente, tenemos un legado muy bello que preservar.

 

Os iré llevando por mi concejo, por sus parajes, costumbres, seré vuestra guía, vuestros ojos.

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