Yogur de anacardos con mousse de mango

No por no tomar lácteos tenemos que renunciar a un yogur. La verdad es que ahora el mercado está lleno de alternativas vegetarianas, en mi zona la mayoría son elaborados con soja, y no es una legumbre que me guste consumir por su alta modificación genética, porque inflama mucho los intestinos y porque para encontrar productos hechos con soja no transgénica sin azúcar en un verdadero mérito.

Además podemos hacer nosotros los yogures con todos las beneficios que nos aporta este tipo de alimentos. 

Para nuestro yogur de anacardos necesitamos:

  • Un paquete de anacardos remojado el día previo ( yo uso los del Mercadona que son naturales, sin tostar ni salar)
  • 2-3 cápsulas de probióticos
  • zumo de 1 limón
  • un vaso de agua.

 

El proceso de elaboración es muy sencillo, y saber si lo tenemos bien hecho más.

Usar el relleno de la cápsulas de probióticos es muy importante para que nuestro yogur fermente y nos proporciones los beneficios que buscamos. De las cápsulas solo usamos el polvillo del interior, donde están todos nuestros microorganismos vivos que nos ayudan a mejorar nuestra microbiota intestinal.

Después de tener los anacardos a remojo la víspera, los escurrimos y lavamos. Yo lo hice en la thermomix, pero en cualquier batidora potente se puede hacer.

Añadimos todos los ingredientes a la batidora menos el agua y batimos. Yo el agua lo voy echando poco a poco hasta conseguir la textura deseada, porque a veces me salía muy aguado, otras quedaba muy seco, así que ahora voy poco a poco, voy parando y mirando hasta que queda como me gusta.

Lo dejamos reposar, sin tapar, a temperatura ambiente para que fermente. ¿ y cuando sabemos que ha fermentado? Pues muy fácil, cuando en nuestro bote vemos que se ha llenado de burbujitas.

 

Nuestro yogur está listo, luego en la nevera no se estropea pero va subiendo su acidez, unos días tienes yogur cremoso y  cuando te das cuenta tienes un queso fresco untable que también esta buenísimo, pero eso ya te lo cuento la semana que viene.

Ahora toca hacer la mousse de mango, que no se me ha olvidado, pero como es tan sencilla de hacer lo hacemos en un segundo.

Solamente tenemos que batir el mango con aceite de coco y listo, no os podéis ni imaginar lo buenísimo que está. De un día para otro coge textura más firme gracias al aceite de coco, pero es un vicio.

Además nos sirve para un montón de cosas, para untar en una tostada, para usar de relleno en un bizcocho, para hacer helado, una papilla para un bebé,…. madre mia se me hace la boca agua de pensar en el mousse de mango, que rico.

Estoy segura que os va a encantar.

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