Corvina a la sal

Hacer un pescado al horno a la sal es muy fácil .Se asa en sus propios jugos y es realmente sabroso y jugoso.

Elegí una corvina porque era el único que había en la pescadería que no fuera de cultivo, debemos evitar los pescados de piscifactoría porque están alimentados con piensos poco saludables para el ser humano.

La verdad es que hoy en día nuestros mares son auténticos estercoleros, donde acaban las basuras de todo el mundo. Los peces grandes están contaminados de mercurio, el agua está llena de sustancias nocivas para nuestra salud, los peces se mueren por la cantidad de venenos y plásticos que inundan nuestros mares, pensándolo fríamente pocos peces nos comeríamos pero a mí me gusta el pescado y en casa lo solemos hacer para cenar alguna vez.

 

Para elaborar un pescado a sal, depende del tamaño del animal, necesitamos 2 kilos de sal y le vamos añadiendo agua poco a poco hasta que quede apelmazada pero no aguada.

Precalentamos el horno a 200º, en la bandeja del horno ponemos un papel para hornear y hacemos una cama de sal. Ponemos el pescado encima y lo cubrimos de sal, para sellarlo y que no se escapen los vapores de la cocción.

Un truco para saber cuándo está hecho en dejar el ojo del animal destapado, pero yo no lo hice, lo tape todo.

 

Sabemos que está hecho cuando empieza a oler a sal en la cocina o cuando ya está algo tostada la costra.

Para abrirlo ponemos un paño de cocina limpio encima de la sal y le vamos dando golpecitos, así evitamos que la sal ensucie toda la cocina.

Luego con cuidado retiramos la piel y con una cuchara vamos sacando los lomos del pescado.

 

Puede que al leerlo parezca un poco lioso, pero os aseguro que es súper fácil de hacer y el resultado es muy sabroso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *